Realidad y ficción (Parte I)

Escribir e ilustrar fantasía permite jugar con los espacios y los tiempos. Al menos eso dicen mis creadores. Hacer posible que Carmesina y un servidor estemos  en París y en el capítulo siguiente en la India parece algo mágico. Que nos paseemos por Florencia, después por Chile y, finalmente, lleguemos al Fin del Mundo es algo mágico.  Es lo que tiene la fantasía. No solo se puede cambiar de espacio y crear mundos nuevos, sino que puedes tener protagonistas orientales, como nuestro querido maestro Chew Wang, o a un indígena atacameño. Puedes hacer que los saleros y los gatos hablen –véase a mí- y que los serafines, desafinen, en contra de lo que dicta la tradición y su propio nombre.

Por todo ello, hace tiempo que quería mostraros esos lugares, esos tiempos, que han inspirado a mis creadores a la hora de realizar los libros. Ya sabéis que yo soy tremendamente curioso, como buen felino, y siempre que puedo os cuento estas anécdotas. Ahí vamos con algunos lugares que inspiraron en La inspiración dormida:

India
Sé que Silvia, la escritora, siente una conexión especial con la India. Es por eso que cuando escribió el capítulo Añil, y situó la acción en  el Palacio del Marajá Kardam, estaba pensando el Amber Fort, un lugar de ensueño situado en Jaipur. Y Marta, una de mis ilustradoras, tomó esas referencias para plasmar con pinceles y colores ese lugar, tanto en sus exteriores como en sus interiores –no tienen desperdicio los detalles del poblado y las columnatas del interior.

Desierto atacameño
Una de las ilustradoras, Desiree, es chilena y Silvia al oír hablar de su país de origen, se guardó un as bajo la manga: situar uno de los capítulos allí. Evidentemente, los lápices y el arte debían ser de Desiree –¿quién mejor?-. Como referencia conceptual y visual tomamos el Desierto de Atacama para construir el capítulo Verde, ese momento de la historia que promueve la reconciliación de los seres humanos con la naturaleza.

El inicio de la época dorada de Hollywood
El cine en su tránsito del mudo al sonoro, las comedias, los grandes estudios, los musicales, los Hermanos Marx, Fred Astaire y Ginger Rogers, Errol Flynn, Buster Keaton y, por supuesto, Chaplin. En el capítulo Amarillo, Silvia recreó su cinefilia y Marta echó el resto con sus ilustraciones y la reinterpretación de Chaplin en la película Tiempos Moderno (1936).

Otro día os ronroneo más curiosidades sobre La inspiración dormida y El despertar. En alguna, incluso soy protagonista. ¡Miiiaaauuu!,

vuestro Gato Negro de la Buena Suerte

4 comentarios el "Realidad y ficción (Parte I)"

  1. Margari dice:

    Me gustan estas curiosidades. Que precisamente estas noches mi pequeña se va a la cama con este libro y poquito a poquito vamos avanzando y dejándonos conquistar con esta fantástica historia. Mañana le enseño la entrada. Gracias!
    Besotes!!!

    • Gato Negro dice:

      Hola Margari,
      Me gusta que tanto tú como tu hija estéis disfrutando del libro y os gusten estas anécdotas. ¡Gracias por dejarnos unas palabras! Yo os seguiré contando más curiosidades. Prometido. Palabra de Gato Negro. Ronroneos varios,
      Gato Negro

  2. Narayani dice:

    A mí también me gustan mucho estas curiosidades. El desierto de Atacama es una de mis excursiones programadas para este año. Ojala pueda ir 🙂

    Deseando estoy de ver la segunda parte de realidad y ficción.

    Besos!!!

    • Gato Negro dice:

      ¡Miiiauuu! Me gusta que os guste. Mis creadores dicen que hablo demasiado y os cuento demasiados secretillos de los libros, pero no puedo evitarlo.
      Las próximas semanas, más 😉 ¡Ya nos explicarás tu viaje al desierto de Atacama!
      Ronroneos varios,
      Gato Negro

¿Tienes algo que decir? ¡Adelante!