Entre versos: de Whitman a Poe

Hace unas semanas acabamos la última entrada del blog nombrado a un poeta, Walt Whitman, con la promesa de retomarlo pues unos versos suyos aparecen en La inspiración dormida. No voy a hablaros a nivel académico de este poeta norteamericano, pues mis conocimientos no son extensos sobre él, pero si quería explicaros mi vivencia con su poesía.

A Whitman, como otros de mi generación, lo conocimos por unos famosos versos “Oh capitán, mi capitán” que aparecían  en una película de finales de los 80, El club de los poetas muertos. No me avergüenza en absoluto reconocer que a través de esa película conocí al  tío Walt, a Thoreau, los clásicos y sus Carpe diem y Collige, virgo, rosas y otros. De hecho, me encantan esas películas que te mueven a investigar, a querer saber más… Y así descubrí la poesía de Whitman en plena adolescencia. Muchas personas comentan que no les gusta la poesía porque no la entienden. Para nada es mi intención deciros que os tiene que gustar, porque para gustos, colores, pero solo comentar que, a mi modo de ver, la poesía no hace falta entenderla, sino sentirla… La poesía logra capturar y mostrar emociones a través de los versos…Sentimientos que, seguramente, nosotros también albergamos. Porque la poesía tiene algo de universal y, aunque esté escrita en el siglo XV o XIX, transmite emociones a la par también universales.

Pero volvamos con Whitman y el porqué escogí unos versos de él para este libro. Este poeta del s.XIX me transmite alegría y libertad a través de sus poemas. Su obra Hojas de hierba, que se fue ampliando con el tiempo, contiene El canto a mí mismo un poema que nos invita a despertar los sentidos y nuestra alma, a querernos, porque somos algo digno de festejar. Su poemas son un canto a todos los seres humanos y alientan a disfrutar de los placeres de la vida como transmite en algunos de sus versos: olfatear las hojas verdes, observar el vaho de su aliento o escuchar el latido de su corazón. Sensaciones que tan a menudo olvidamos…Estoy segura que Bastian y Mario admiran a Whitman. De hecho, Mario se llama así en honor a otro poeta, pero de él ya hablaremos otro día. No quiero saturaros de poesía.

Los versos de Whitman son de lenguaje sencillo y cercano y creo que empatizamos con ellos porque nos recuerdan y permiten sentir esa grandeza que cada uno de nosotros tenemos y somos… Esa grandeza que Carmesina descubrirá en ese viaje particular que es “La inspiración dormida”.

Solo me queda dejaros con unos versos de Whitman:

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.
Indolente y ocioso convido a mi alma.
Me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire.
Nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
Yo ahora, a los treinta y siete años de edad y con salud perfecta, comienzo,
Y espero no cesar hasta mi muerte.
Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
Soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarse de riesgos,
Naturaleza sin freno con elemental energía.

Y hablando de versos y poetas, aquí al lado tengo a Gato Negro para recordarme a otro poeta, en el extremo opuesto de la poesía vital de Whitman, Edgar Allan Poe. Para los que sois fans del iPoe, hoy se estrena una actualización gratuita para los que ya tenéis la app: el poema de Annabel Lee. ¡Estáis tardando en haceros con él!

Espero que disfrutéis de ambos poetas y de sus versos… Y recordad: no hace falta entender, solo sentir y disfrutar de las pequeñas grandes cosas.

 

2 comentarios el "Entre versos: de Whitman a Poe"

  1. Geli dice:

    Gracias Silvia, gracias David, gracias Desiree, gracias Marta… por Los colores olvidados y por Inspiración dormida. Me hacen sentir un poco Carmesina, soy un poco Carmesina…
    Me gustaría encontrarme mi propio gato negro y que me ayudara a recuperar un poco de la ilusión que sentía al escribir. Volver a trasmitir con mi juego de palabras, emociones. Ser, por unos segundos, la acompañante de silencios internos.
    Intentaré recuperar un poco de todo esto.
    Besos

    • Silvia dice:

      Geli, gracias a ti por tus palabras y sobre todo por intentar recuperar tus palabras, tus emociones. Estate atenta que el día menos pensado aparecerá tu Gato Negro, no lo dudes. Todos tenemos ese “Gato Negro” que nos alienta y nos ayuda en el camino. Besos de colores de parte de David, Desiree, Marta y de mi misma, Silvia.

¿Tienes algo que decir? ¡Adelante!