Los orígenes de Mila, la equilibrista

Como ya sabréis muchos de vosotros, algunos de los relatos del libro “Los colores olvidados” fueron antes que palabras e ilustraciones, el diseño de una camiseta, pero lo que a lo mejor no todos sabéis es que hubo un paso intermedio: unos microrelatos que en forma de etiqueta-punto de libro acompañan a cada camiseta.

Algunos de ellos tienen relación con el relato final que habéis podido leer en el libro. Por eso, para curiosidad vuestra y mientras vamos finalizando el nuevo libro, os dejamos estos microrelatos, donde reconoceréis a más de un personaje o historia. Espero que os guste. Empezamos por “Equilibrio”:

“Desde que era pequeña, Mila había tenido siempre el mismo sueño: convertirse en equilibrista del circo de su ciudad. Cuando los adultos la oían, se reían de su poca sensatez. Ella no había nacido para el circo, sino para ser una niña bien. Así que estudió y trabajó y cumplió con todo aquello que le decían. Sin embargo, cuando se ponía a soñar nunca dejaba de pensar en el circo de su ciudad. Pero llegó un momento en que nada tenía sentido. No podía continuar haciendo equilibrios entre la razón y el corazón, así que decidió escuchar a su intuición. Así se presentó en el circo, con una gran voluntad y muy poco conocimiento. Al principio, fueron tiempos difíciles de sombras y de dudas, donde apenas se sostenía en la cuerda de la vida. Pero fue venciendo a los fantasmas del miedo y del qué dirán y, la confianza se convirtió en su mayor aliada. Así logró subirse a lo más alto y coronarse equilibrista de los retos de la vida”.

 

Ahora ya sabéis un poquito más de Mila y de cómo consiguió ser la equilibrista más famosa de París… Pero de cómo conoció a Darío, eso es otra historia… Es una historia d’Amour fou.

¿Tienes algo que decir? ¡Adelante!